domingo 3 de abril de 2011

FLARE PATH



Gracias a los benditos “Day Seats” de los teatros londinenses, la noche del 31 de marzo pude ver en el Theatre Royal Haymarket “FLARE PATH”, la obra escrita por Terence Rattigan en 1941 y que en esta ocasión interpretan de forma magistral Sienna Miller y James Purefoy.

Yo me encontraba en Londres (una vez más) para hacer una escapadita sentimental de esas que a mi me recargan las pilas y me devuelven a la vida, y para documentar, de paso, el nuevo proyecto en el que estoy inmersa y que acaba de tener un aperitivo con una novela corta, de la que no puedo hablar, que he acabado y que ha supuesto el pistoletazo de salida para un proyecto de mayor envergadura y que está ambientado en la Segunda Guerra Mundial. Así que llegué a Londres con varios deberes por hacer, todos muy placenteros porque documentar en Inglaterra es para mí puro éxtasis, y una de esas buenas intenciones era poder ver “Flare Path”, porque cuenta una historia sentimental muy intensa vivida después de los bombardeos alemanes sobre Londres, en 1941, y cuyos personajes son tres aviadores de la RAF, sus esposas y un inesperado invitado, que se reúnen en un hotel de Lancashire para compartir veinticuatro horas que les cambiarán la vida para siempre. No desvelo la historia porque os recomiendo que veáis la obra o que leáis el libro, porque es magnífico, solo os quiero explicar esto para que veáis la importancia que tenía para mí poder ver la obra, ya que mi novela está estrechamente relacionada con el tema e incluso con sus personajes.

En fin, el mediodía del 31 de marzo, de vuelta desde el barrio de Hampstead, donde había pasado una horas empapándome de sus calles y su ambiente, mi autobús me dejó en la puerta del Theatre Royal Haymarket y pude leer lo de los “Day Seats”, entré a preguntar de que se trataba el tema y el taquillero me explicó que eran plazas libres que quedaban en el teatro en medio de otras ya ocupadas, normalmente un asiento en medio de la fila llena. Tremenda sorpresa, además muy rebajadas, así que pude acceder a una entrada en primera fila para esa misma noche y convertirme por unos minutos en la mujer más feliz del planeta.

Por descontado he de decir que el montaje es excepcional, como suele ser en Londres, pero lo que realmente conmueve son sus estupendos actores, desde Sienna Miller, que además de ser muy guapa es muchísimo más que la ex novia de Jude Law y la que llena portadas y portadas de la prensa rosa, James Purefoy al que llevo años siguiendo en el cine, y un elenco que tengo que nombrar porque son MARAVILLOSOS: Sheridan Smith, Harry Hadden-Patton, Joe Amstrong, Jim Creighton, Sara Crowden, Mark Dexter, Emma Handy, Matthew Tennyson y Clve Wood. Todos estupendos, intensos, profesionales, impresionantes, que fueron capaces de hacerme llorar y reír, y transmitir, a alguien como yo cuyo inglés es mediocre, la esencia absoluta de una obra muy rica, llena de matices, tan particular y tan valorada por los británicos que ven en ella un trocito real y fidedigno de su historia.

Me maravilló y vuelvo a emocionarme contándolo aquí, fue una gran experiencia y una vez más, por mucho que vaya y por mucho que conozca, Londres ha vuelto sorprenderme, enamorándome esta vez de la mano del teatro. El idilio continúa y doy gracias al universo por ello.

2 comentarios:

Pepa dijo...

Hasta que te he encontrado!! Me alegro muchísimo de que te vayan las cosas bien. Un beso. Pepa (Morgana)

Claudia Velasco dijo...

Hola Pepa, qué bien tener noticias tuyas. Espero que estés bien (como la última vez que hablamos), te mando un beso enorme.