Me encanta Guy Ritchie. Soy fan suyo desde que vi "Snatch. Cerdos y Diamantes" en el 2001. Me parece un director lleno de energía, con una visión realmente intensa y colmada de sentido del humor de la vida, que imprime a sus historias un ritmo que te hace salir danzando del cine. Es un gran director, aunque tiene algún sonoro fallo como "Swept Away" que protagonizó su ex, Madonna, que mejor olvidamos, pero en general, con apenas siete películas, y solo cinco que conozcamos en el mundo entero, sigo pensando que es de lo mejorcito del cine europeo actual.
Esta mañana como privilegiada periodista, he podido ver, con dos días de adelanto a su estreno en España, "Sherlock Holmes", dirigida por Ritchie y protagonizada por Robert Downey Jr. y Jude Law. Una visión muy moderna del personaje de Arthur Conan Doyle que espero, además, anime a muchos a leer sus historias, y me lo he pasado genial. Tiene una ambientación tan estupenda que he escrito a los publicistas de la peli, que siempre están pidiendo opiniones off the record para decirles que es soberbio ver un Londres del XIX tan realista y tan hermoso. Yo amo la ciudad, mis lectores ya lo saben, y me he emocionado viendo la recreación que se hace en la película de aquel Londres superpoblado, industrial y algo decadente, y de sitios tan emblemáticos como Clink (su cárcel más famosa), el Támesis, Baker St., sus casas o el Puente de la Torre en plena construcción. Gracias a los directores de arte y a los documentalistas de la película porque me han hecho feliz. Lo mismo a los diseñadores de vestuario y a quienes, ¡alabado sea Dios!, decidieron mostrar a los personajes, mujeres y hombres, con poco maquillaje, poco trabajo de peluquería y bastante realismo en sus ropas arrugadas y sus zapatos sucios por el barro de la húmeda capital británica: ¡Gracias! por poder ver algo de realismo en una producción, se supone, tan comercial.
Por otra parte el guión es divertido y ágil, los actores tienen una química maravillosa en pantalla, y las dos horas de metraje se te pasan en un santiamén. No es cine arte para los más eruditos, pero sí es una muy buena película, hecha con mucho amor y mucho conocimiento sobre un tema tan mañido y que parece que lo hemos visto tantas veces, sin embargo yo, que humildemente me considero una cinéfila bastante exigente, os digo que no hemos visto nada igual y que merece la pena ir al cine para disfrutarla.
Mañana, si la nieve y los aeropuertos lo permiten, tendré el privilegio de ver y charlar con Ritchie, Downey Jr. y Law sobre la película, ellos vienen a Madrid para una rueda de prensa sin cámaras y con bastantes medidas de seguridad... pero eso ya es harina de otro costal y lo contaré más adelante.



